Por más que la vida se ha encargado de mostrarme lo rápido y voraz de sus cambios, aún no puedo acostumbrarme. Acostumbrarme para qué me pregunto a veces, para evitar el dolor, para no sentir la felicidad, o solo para tener una vida monótona, no, ninguna de ellas. Acostumbrarme para manejar el destino como me de la gana, tampoco, sino sería completamente aburrido. Acostumbrarme para no extrañarme, menos.... Entonces ¿porqué quisiera acostumbrarme? La verdad no sé, y por más que parezca raro es algo que me he tratado de contestar muchas veces, y al final solo llego a una respuesta: debe de ser para estar mejor preparado para ser un soporte o una compañía para alguien en esos momentos.
No es solo un afán altruista, sino que no hay nada peor que no saber que decir o hacer cuando las cosas no están bien, y por más que te digan que solo que estes presente es bueno siento que no es suficiente.
Como digo en el título, han sido días raros. Pasamos de la emoción del matrimonio de uno de mis mejores amigos (un hermano postizo en realidad), al matrimonio de otro amigo que también quiero mucho, y finalomente al funeral del abuelo de otro amigo. Y entre estos eventos no pasaron más de 10 días. 10 días, se imaginan? todo muy rápido, y aunque cuenten que Dios solo creo al mundo en 7 días cuesta creer como todo cambia en tan poco tiempo. A veces uno no asimila los cambios y se queda dormido viviendo en una especie de estado en el cual el tiempo pareciera no pasar, sin embargo, pasa y cambia (que es lo más dificil de entender).
Eso si lo se bien. Mucho tiempo no me di cuenta de que ya no estaba viviendo en mi país y vivía pensando únicamente en Chile, es decir, deje de vivir acá y darlme la posibilidad de vincularme con otras personas por miedo a tener vínculos más fuertes. Hoy ya no es así, y aunque me cueste vincularme con muchas personas o de plano no lo haga y sea medio solitario, estoy completamente conciente de que vivo acá y no en Chile, por lo cual me he permitido vivir más con quienes me rodean...
bueno hasta aquí por hoy, ya me dio sueño, ah y si esta medio esquizo es porque me gusta escribir como salga, sin darle muchos arreglos....
Nos estamos viendo....
Chau


3 comentarios:
La fugacidad de la vida, no sólo es un constructo lingüístico, es un concepto y es UNA REALIDAD.
Se ha escrito tanto, en este tema, que sería torpe repetir. Lo importante es VIVIR, vivir esa fugacidad conla verdad de mi persona. Porque no soy la copia ni de mis padres menos aún de mis abuelos; por lo tanto ESTE PRESENTE ES MÍO.
Tu me conoces, han pasado casi 64 años desde que nací. Respondo por unos sesenta años, quizás porque se asume que ya tenía conciencia. La pregunta es: ¿Qué he hecho con ellos? Comienzo con torpezas, incertidumbres, errores, dolores de cabeza, insomnios, llanto, dolor. ¿Por qué es más real el dolor que el placer? Simplemente porque en la cultura en la cual vivimos, se rinde tributo grandioso al sufrimiento. -Considero, después de muchos años, QUE TIENE LA CONNOTACIÓN DE UNA ADICCIÓN- Sufrimos, porque así nos enseñaron a ser, a sentir, a desear sufrir.
Tú eres muy jóven, te invito a cambiar el paradigma.
Es verdad que estás fuera de Chile, es verdad que en 10 días, hubo tantos cambios, es verdad que unir esos acontecimientos con sentido lógico, es imposible. Para mí, cambiar el paradigma ha significado, ver y vivir la vida desde otra prespectiva. Yo soy única y personal. Lo que vivo, lo vivo en mis sentimientos, en mi reflexión en mi compromiso.
Siento gusto por vivir, mis lágrimas son pasajeras, mis dolores la antesala del aprendizaje. Al final, voy a tener las manos llenas de experiencias agradable, gozosas, alegres, felices.
Tengas un buen día Juan.
Maguita Ortiz.
Olvidé, me alegro que iniciaste el blog. Vale la pena. No lo dudo, que encontrarás personas, que como tú, se interesen en hacer "cosas" diferentes.
Un abrazo de tu profe.
Chaoooooooo
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